Long Day’s Journey Into Night [Comentario breve]

Un laberinto de recuerdos y deseos inalcanzables, Long Day’s Journey Into Night es una experiencia cinematográfica hipnótica donde el tiempo se disuelve y la memoria se convierte en un espejismo. Bi Gan expande su exploración del lenguaje fílmico con una obra que trasciende la narración convencional y se sumerge en lo onírico, guiada por un protagonista errante que persigue la sombra de un amor perdido en los rincones fantasmales de Kaili.

La primera mitad de la película, fragmentada como un rompecabezas, teje el misterio con una melancolía que recuerda al Wong Kar-wai más etéreo, mientras que la segunda mitad—un plano secuencia de 59 minutos—es una proeza técnica y sensorial que sumerge al espectador en una danza de luces, laberintos y gravedad suspendida. Cada encuadre es un cuadro en sí mismo, con una paleta de neón que transforma la noche en un espacio irreal, donde el cine se convierte en un sueño lúcido.

Mtro. En Historiografía y cinéfilo.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *